«La gente no es consciente de que más del 90 % del código de ChatGPT tiene su origen en la investigación universitaria». Así de contundente se mostró Cecilio Angulo, presidente de la Asociación Catalana de Inteligencia Artificial, durante su participación en la Conferencia Internacional sobre Redes de Información Avanzadas y Aplicaciones (AINA-2025), organizada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) entre el 9 y el 11 de abril.
En su intervención, Angulo, doctor en Matemáticas Aplicadas y catedrático de la Universitat Politècnica de Catalunya, subrayó el papel fundamental de la universidad en el desarrollo de tecnologías avanzadas, criticando que el esfuerzo académico no siempre reciba el reconocimiento merecido frente al impulso del sector privado.
La evolución tecnológica: de la nube a la IA
Durante su entrevista, Angulo repasó los grandes cambios del sector en la última década: la consolidación del cloud computing, la expansión masiva de la inteligencia artificial y la inminente llegada de la computación cuántica. «Antes todo era hardware. Hoy, casi todo lo resolvemos desde servidores en la nube que ni siquiera sabemos dónde están», explicó. «Y ahora, toda solución tecnológica necesita IA para ser verdaderamente competitiva».
Universidades, la base de la revolución tecnológica
Angulo reivindicó el rol esencial de la academia: «Las grandes empresas se benefician de décadas de investigación universitaria, gran parte bajo licencias de código abierto», afirmó. Además, destacó que las universidades están alcanzando niveles de solución técnica «cada vez más cercanos a las necesidades del mercado», lo que provoca una constante demanda de talento universitario por parte de grandes corporaciones.
Ciberseguridad y sostenibilidad, los nuevos desafíos
Respecto a la ciberseguridad, Angulo advirtió: «La primera batalla es en casa; recibimos ataques constantemente». También matizó la preocupación sobre el consumo energético de la IA, recordando que actividades cotidianas como enviar memes o fotos por WhatsApp tienen un impacto ambiental superior en muchas ocasiones.
El reto social: entender la revolución de la IA
Finalmente, Angulo insistió en que la sociedad debe adaptarse más rápido a la nueva realidad tecnológica: «La IA evidencia que debemos cambiar nuestra forma de enseñar y aprender. No se trata de repetir lo que ya está en internet, sino de formar criterio para distinguir qué es relevante».
Aunque para los investigadores la IA no es un fenómeno nuevo, ahora el «hype» mediático sitúa el debate en la calle, generando tanto entusiasmo como necesidad de reflexión.



