Editorial

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Policía Municipal

Desde hace unos días, todo apunta a que la Policía Municipal mantiene una “huelga encubierta”, negándose a realizar servicios en concepto de horas extraordinarias, presentando bajas laborales, en principio aceptables; y solicitando horas libres para asuntos sindicales en jornadas poco adecuadas para tales menesteres, que el Ayuntamiento, en este último caso, ha cortado de raíz.

Todo ello es debido a la masa salarial de sus nóminas, para la que los agentes solicitan un incremento imposible de abordar por el Ayuntamiento por la legislación vigente. A tal reivindicación, normal y entendible, se suma el impago temporal de horas extraordinarias por parte del Ayuntamiento que no encuentra la fórmula adecuada para abonar las mismas. Y es que varios informes de Intervención advierten de una presunta ilegalidad, por lo que el Ayuntamiento ha solicitado un nuevo informe consultivo a la Junta de Castilla y León, al que espera poder asirse para levantar tal “reparo”, sin delinquir, para pagar lo adeudado; y, caso contrario, aconsejar al colectivo policial para que acuda a los Juzgados con el fin de que una sentencia obligue al pago de tales horas extra para evitar el enriquecimiento ilícito de las arcas municipales.

La papeleta que se presenta es por tanto complicada, ya que viene a ser como la pescadilla que se muerde la cola, resultando como únicos perjudicados, inicialmente, los medinenses y su seguridad, algo que el Ayuntamiento intenta evitar con Policía Nacional, además de Protección Civil y Seguridad Privada para eventos multitudinarios como la Cabalgata de Reyes de esta tarde, a los que se sumarán, de forma desinteresada, algunos Policías locales.

Pero haciendo honor a la verdad, hay también que dejar claro que el argumento que esgrime la Policía Municipal de que los nuevos agentes que se incorporan pasan una temporada en Medina y tan pronto como hay una vacante en otro municipio solicitan el traslado al mismo por una cuestión de dinero no deja de ser en cierta medida una trampa saducea. Y es que quienes aprueban las oposiciones de Policía en Medina y son de otros municipios de la Comunidad parece lógico que intenten acercarse a los mismos o a lugares más cercanos a éstos tan pronto como tienen ocasión. Sí es cierto que esta circunstancia propicia que la plantilla policial nunca esté al completo y más en unos tiempos en los que una generación de agentes pasa a desarrollar una segunda actividad o a jubilarse; pero de todas estas vicisitudes nadie es culpable y, entre todos, con comprensión, buena voluntad y paciencia para cobrar, la situación puede remediarse.

La Voz de Medina y Comarca