El Palacio de Congresos de Eurocaja Rural acogió el jueves 7 de mayo de 2026 una nueva edición del Digital Summit, organizada por Fundación Eurocaja Rural en colaboración con Minsait, Indra, Fundación Orange, Puro Marketing y Eurocaja Rural. La jornada, celebrada en Toledo bajo el título “Medir o intuir. Datos y decisiones para hacer crecer tu negocio”, abordó el impacto de la inteligencia artificial en la transformación digital de empresas, administraciones y entidades.
El encuentro reunió a profesionales de referencia nacional para analizar cómo la inteligencia artificial puede contribuir a mejorar la toma de decisiones estratégicas, optimizar procesos y reforzar la competitividad. La sesión estuvo dirigida por la periodista Mónica Valle y contó en su apertura con la intervención del director general de Eurocaja Rural, Víctor Manuel Martín López, y del director gerente de la Agencia de Transformación Digital de Castilla-La Mancha, Juan Ángel Morejudo Flores.
Martín López defendió que la revolución tecnológica no debe quedar limitada a las grandes corporaciones, sino convertirse en una oportunidad real para pymes, administraciones públicas y territorios con necesidades de desarrollo. En su intervención, subrayó que el reto no consiste únicamente en disponer de datos, sino en saber utilizarlos de forma eficaz, manteniendo siempre la tecnología al servicio de las personas.
El director general de Eurocaja Rural explicó que la entidad ya integra la inteligencia artificial en procesos como la segmentación dinámica, el diseño de productos, la medición de la satisfacción del servicio y la mejora de la experiencia del cliente. A su juicio, este avance debe desarrollarse sin perder el componente humano que define el modelo de banca cercana y economía social que promueven Eurocaja Rural y su Fundación.
Por su parte, Morejudo Flores felicitó a Fundación Eurocaja Rural y a la propia entidad financiera por impulsar iniciativas ligadas al territorio y a la innovación. El responsable autonómico incidió en que la inteligencia artificial representa una transformación social y económica, más allá del plano puramente tecnológico, y defendió su utilidad para acercar los servicios públicos a la ciudadanía y mejorar la relación con el tejido empresarial de Castilla-La Mancha.
La programación incluyó ponencias centradas en el uso práctico de la inteligencia artificial, el análisis de datos y la aplicación de nuevas herramientas en entornos empresariales. Macarena Estévez, de Cirentis, abordó los retos vinculados a la singularidad tecnológica, con especial atención a la inteligencia artificial, la biotecnología y la virtualidad. Santiago Medina, de MasOrange, explicó el valor de los datos de red de los operadores de telecomunicaciones para conocer comportamientos reales y mejorar modelos sin comprometer la privacidad mediante aprendizaje federado.
Ana Illana, de Jallyfish, analizó cómo la inteligencia artificial está redefiniendo la visibilidad de marca más allá del SEO y del GEO tradicional, mientras que Santiago Hernández, de Puro Marketing, entrevistó a Laura Martínez, de Google Cloud, sobre la aplicación de la inteligencia artificial generativa en los procesos de transformación empresarial. La jornada continuó con las intervenciones de Rafael Llanes, de Skyview Spain, sobre el grado real de implantación de la inteligencia artificial en las empresas; Jorge Martos, de Minsait, centrado en la dimensión ética y humana de esta tecnología; y Fernando Berdugo, de Microsoft, quien repasó la evolución de Copilot y sus perspectivas de futuro.
El cierre corrió a cargo del presidente de Fundación Eurocaja Rural, Javier López Martín, quien destacó el carácter inspirador del encuentro y remarcó la importancia de acercar el potencial de la inteligencia artificial a empresas, profesionales y ciudadanía. López Martín señaló que esta tecnología ya forma parte de la vida cotidiana y defendió la necesidad de reforzar el pensamiento crítico, la creatividad y el conocimiento de sus límites y riesgos.
El presidente de la Fundación insistió en que la inteligencia artificial debe entenderse como una herramienta poderosa, pero siempre como un medio al servicio de las personas. En ese sentido, apeló a garantizar un desarrollo que respete la dignidad humana, proteja la privacidad, promueva la equidad y evite usos que puedan favorecer la exclusión o el control.



