El secretario general del PSOE de Medina del Campo, Luis Manuel Pascual, compareció en rueda de prensa para analizar la situación del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos en la villa de las ferias y para criticar la campaña impulsada por el Ayuntamiento bajo el lema «Tira los trastos, pero ¿dónde y cuándo sea?», una iniciativa que, a juicio de los socialistas, no se ha planteado de manera adecuada.
Pascual aseguró que el Partido Socialista comparte el objetivo de mantener limpia la localidad, pero considera que la campaña municipal evidencia falta de profesionalidad y un desconocimiento de las obligaciones incluidas en el contrato de limpieza. Según explicó, la empresa adjudicataria del servicio está obligada a desarrollar con sus propios medios campañas de concienciación ciudadana para informar sobre la correcta gestión de los residuos.
El dirigente socialista mostró también su rechazo a que el Ayuntamiento de Medina del Campo anime a los vecinos a comunicar de forma anónima al 091 las conductas incívicas relacionadas con el depósito de basura. En su opinión, se trata de una «irresponsabilidad institucional«, ya que ese número debe reservarse para delitos, urgencias y situaciones de peligro real. Pascual sostuvo que el Consistorio dispone de recursos propios para tramitar estas incidencias y lamentó que el equipo de gobierno «derive sus competencias» a otros organismos.
Durante su intervención, defendió el contrato de limpieza aprobado durante su etapa como concejal de Servicios, señalando que supuso una mejora respecto al sistema anterior. Recordó que el municipio pasó de contar con contenedores deteriorados y sin condiciones adecuadas a un modelo más moderno y funcional. No obstante, reconoció que todo contrato es susceptible de mejora y afirmó que el problema actual reside en la falta de control por parte del Ayuntamiento sobre el cumplimiento de las obligaciones de la empresa adjudicataria.
Entre las deficiencias detectadas, el PSOE destacó la ausencia de nuevas papeleras en distintos barrios del municipio, una demanda que, según indicó Pascual, les trasladan con frecuencia las asociaciones vecinales que están visitando. Para los socialistas, esta situación demuestra que el equipo de gobierno no está haciendo cumplir el contrato.
Pascual insistió en que la prioridad debe ser la concienciación antes que la sanción. Rechazó que se fomente un clima de enfrentamiento entre vecinos y advirtió de que el Ayuntamiento no puede trasladar a la ciudadanía la responsabilidad de vigilar y denunciar a otros ciudadanos. En este sentido, propuso estudiar fórmulas implantadas en otros municipios de la provincia, como la recogida programada de enseres a domicilio, mediante aviso previo del vecino para evitar que permanezcan en la vía pública.
El secretario general del PSOE vinculó además el debate sobre la limpieza con la reciente subida de la tasa de basuras, que calificó de «tasazo». Según señaló, este incremento supondrá en algunos casos una subida cercana al 80% y afectará tanto a los hogares como a sectores como la hostelería y los supermercados. Pascual consideró injustificado que el Ayuntamiento exija un mayor esfuerzo económico a las familias mientras, a su juicio, el servicio prestado es peor.
Pascual expresó su respaldo a los trabajadores del servicio de limpieza y aseguró que el problema no radica en la plantilla, sino en la organización y supervisión del contrato. Reconoció que es necesario fomentar el civismo, pero insistió en que no se debe criminalizar a la población ni convertir a los vecinos en «espías» de otros.
De igual forma, también reclamó un equipo de gobierno que asuma sus responsabilidades, supervise los contratos municipales y gestione con eficacia los servicios públicos. «Queremos menos vigilancia vecinal y más gestión del Ayuntamiento», resumió.
El dirigente socialista aprovechó también para referirse a otras actuaciones municipales. Mostró su preocupación por la aceleración de diversas obras a un año de las elecciones municipales y advirtió de que el PSOE vigilará el cumplimiento de los plazos y de los proyectos técnicos para evitar que, en su opinión, se repitan problemas ya detectados en otras intervenciones urbanísticas.
Asimismo, anunció que el Grupo Municipal Socialista fiscalizará la reforma de la piscina cubierta climatizada, una actuación que ha permanecido paralizada durante más de tres años. Pascual avanzó que solicitarán un desglose detallado de los más de 2,1 millones de euros invertidos y cuestionó tanto el nuevo horario de apertura, con menor servicio durante los fines de semana, como el precio de los bonos. También defendió que se hubieran organizado jornadas de puertas abiertas para que los vecinos pudieran conocer las instalaciones antes de decidir si adquieren los abonos.



