El Ayuntamiento licita por más de 86.700 euros la instalación de 130 señales, puntos informativos y tecnología NFC para conectar el patrimonio local con los visitantes en solo seis semanas
La iniciativa no se plantea como una simple renovación de carteles. La documentación del expediente deja claro que forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “La Senda del Mercader”, financiado con fondos europeos Next Generation EU, y se integra dentro del Eje 3, dedicado a la digitalización del destino turístico. El objetivo es que la señalética no solo oriente, sino que también conecte los recursos turísticos de Medina del Campo con los dispositivos móviles de los usuarios, facilitando el acceso a información complementaria sobre monumentos, espacios culturales, rutas y servicios de interés.
La razón de fondo es estratégica. El Ayuntamiento encuadra esta actuación dentro del proceso de consolidación de Medina del Campo como “Ciudad con Identidad Turística”, una categoría en la que se subraya la necesidad de crear productos turísticos más innovadores, mejorar la conexión entre recursos patrimoniales y ampliar la oferta desde parámetros de sostenibilidad y digitalización. En ese contexto, la nueva señalización aparece como una herramienta práctica para ordenar la visita, homogeneizar la imagen turística del municipio y hacer más intuitivo el recorrido por sus enclaves históricos y culturales.
El expediente también explica por qué la licitación se tramita por vía urgente. Al estar vinculada a financiación europea y a los hitos temporales del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, el Consistorio justifica la aceleración del procedimiento por la necesidad de ejecutar el contrato en un calendario muy ajustado. La documentación administrativa señala que esta urgencia responde al límite temporal fijado para cumplir los compromisos de la subvención y para poder justificar las actuaciones subvencionables dentro de plazo.
En lo material, el contrato contempla una intervención de gran alcance. Se prevé la fabricación, suministro e instalación de 130 placas direccionales peatonales tipo flecha, 10 puntos de información turística urbana, 7 señales de parada de bus turístico, 3 tótems interpretativos y 38 placas interpretativas, además de la retirada de señalización antigua allí donde sea necesario. No se trata solo de colocar nuevas piezas, sino también de reorganizar y actualizar el sistema existente, incluyendo traslados, desmontajes y adaptación de soportes.
La señalética se desplegará sobre algunos de los enclaves más reconocibles de Medina del Campo. En los anexos de diseño aparecen referencias a espacios como el Castillo de la Mota, el Palacio Real Testamentario de Isabel la Católica, la Fundación Museo de las Ferias, la Colegiata de San Antolín, el Centro Cultural Integrado Isabel la Católica, el Centro de Interpretación de las Lagunas de Medina, la Plaza Mayor de la Hispanidad, el Auditorio Municipal Emiliano Allende, la Capilla de San Juan de la Cruz o distintas paradas del bus turístico. La intención es coser el conjunto del patrimonio local con una red visual coherente y reconocible.
Uno de los rasgos más relevantes del proyecto es su dimensión tecnológica. Las señales estarán preparadas para incorporar herramientas de conexión inteligente. El pliego técnico prevé la instalación de 43 chips NFC en aquellos elementos definidos en el manual de señalética, de manera que el visitante pueda acercar su teléfono móvil y abrir directamente contenidos digitales asociados. Esos chips deberán funcionar sin batería, mediante electromagnetismo inducido, y cumplir estándares internacionales específicos. Además, el Ayuntamiento facilitará a la adjudicataria 58 códigos QR que deberán integrarse en los conjuntos previstos. Parte de la señalización estará igualmente preparada para alojar beacons, es decir, dispositivos de proximidad que refuerzan la interacción digital.
Ese salto tecnológico se combina con exigencias muy precisas sobre materiales, resistencia y diseño. Las placas deberán fabricarse en laminado de alta presión o equivalente, con impresión integrada y protegida frente a radiación ultravioleta, grafitis y desgaste. En las piezas murales, por ejemplo, se exige un rebaje específico para alojar el chip NFC, además de la fijación a pared con tornillería y separadores adecuados. Los tótems, las placas, los puntos de información y las paradas del bus turístico deberán seguir una imagen homogénea definida en el manual municipal, con tipografías, colores, iconografía y composición previamente establecidos.
El proyecto no se divide en lotes. El Ayuntamiento considera que toda la actuación constituye una unidad funcional y técnica indivisible, ya que fragmentarla podría generar incompatibilidades, diluir responsabilidades, aumentar costes indirectos y provocar retrasos. En otras palabras, la administración local quiere que una sola empresa responda del conjunto del sistema, desde la producción hasta la instalación final, para garantizar coherencia y control en la ejecución.
En cuanto al procedimiento, la licitación se articula como un abierto simplificado con tramitación urgente y presentación electrónica de ofertas. El plazo para presentar proposiciones concluye el 24 de abril a las 23.59 horas, mientras que la apertura del sobre económico está fijada para el 27 de abril a las 9.30 horas. Todo el proceso depende de la Alcaldía del Ayuntamiento de Medina del Campo como órgano de contratación.
La adjudicación se resolverá con criterios automáticos. El precio tendrá un peso de 60 puntos y la ampliación del plazo de garantía sobre el mínimo exigido, otros 40. Es decir, no solo contará la rebaja económica, sino también la capacidad de la empresa para ofrecer una cobertura más amplia sobre la durabilidad de la instalación. El mínimo obligatorio de garantía será de tres años para todos los conjuntos instalados, con verificación expresa de la conectividad de los chips NFC.
La empresa adjudicataria, además, asumirá un catálogo amplio de obligaciones. En un máximo de cinco días hábiles desde la firma del contrato deberá cerrarse un informe de ubicación final de las señales y, otros cinco días después, entregar un cronograma detallado y validado por el Ayuntamiento. Durante la ejecución tendrá que reunirse periódicamente con los responsables municipales, remitir informes semanales de evolución, asumir los costes de transporte, montaje y retirada de elementos sustituidos, reparar posibles desperfectos generados en la desinstalación y entregar al final una memoria técnica con fotografías y georreferenciación de todas las señales colocadas.
También se exige que la empresa retire a gestor autorizado los elementos inservibles, respete la normativa medioambiental y ajuste la producción final a los diseños y manuales aportados por el Ayuntamiento. El control municipal será estrecho, tanto en la validación previa de artes finales como en la supervisión del emplazamiento y de la recepción del suministro. Los pagos, según establecen los pliegos, se efectuarán una vez finalizados el suministro y la instalación y tras la firma del acta de recepción correspondiente.



