La Asociación ha denunciado tala de árboles y vertidos ilegales en las riberas del Río Trabancos
La jornada medioambiental «Limpiando con Oropéndola» celebrada en la localidad de Nava del Rey, volvió a poner el foco en la conservación del entorno natural el pasado domingo 19 de abril, cuando la Asociación Medioambiental Oropéndola llevó a cabo una batida de limpieza en las riberas del río Trabancos, a su paso por el municipio. La intervención volvió a enmarcarse en una iniciativa que, año tras año, busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de cuidar los espacios naturales.
Según ha informado la asociación, el estado general del entorno era «aceptable», en gran medida gracias a las labores de limpieza realizadas previamente por el Ayuntamiento de Nava del Rey. No obstante, durante la jornada quedaron en evidencia diversos episodios de incivismo que continúan afectando de forma significativa a este paraje natural.
Entre los daños detectados, destaca la tala indiscriminada de árboles, una práctica que no solo ha afectado a ejemplares adultos, sino también a árboles jóvenes y pimpollos. La situación resulta especialmente preocupante por sus consecuencias sobre la fauna, ya que se encontraron nidos y huevos de especies como estorninos y tórtolas caídos al suelo, evidenciando el impacto directo de estas acciones sobre la biodiversidad local.
A ello se suma la presencia de vertidos ilegales, entre los que se localizaron sacos de escombros abandonados en la zona. Desde la asociación se subrayó la incomprensión ante este tipo de conductas, recordando que existen infraestructuras adecuadas, como el Punto Limpio de la localidad, destinadas precisamente a la correcta gestión de estos residuos.
Desde Oropéndola lamentan que, pese a la señalización existente y a las reiteradas recomendaciones, el entorno siga siendo objeto de descuido. En este sentido, apelan a la responsabilidad individual, señalando que la educación y el civismo «deberían traerse de casa», como parte esencial del respeto al medio natural.
La jornada concluyó con la retirada de más de 50 kilos de residuos, gracias al trabajo de los voluntarios que participaron en la actividad. La asociación ha querido reconocer expresamente su implicación, así como la de todas aquellas personas que contribuyen al cuidado del patrimonio natural y a la educación ambiental de las nuevas generaciones.



