La actividad se desarrollará el sábado 18 de octubre a las 10:30 horas
El próximo sábado 18 de octubre, La Seca celebrará la undécima y última sesión de trabajo de campo del proyecto La Seca: Laboratorio Ciudadano de las Tradiciones, un espacio de encuentro y transmisión de saberes que ha reunido a viticultores, ganaderos y vecinos en torno a las costumbres ligadas al territorio. En esta ocasión, la jornada girará en torno a dos prácticas esenciales de la cultura rural como son la rebusca de uvas y el pastoreo. La cita tendrá lugar a las 10:30 horas, con punto de encuentro en la Plaza de España, frente al Ayuntamiento, desde donde se iniciará una caminata hacia el entorno de La Granja.
La actividad, abierta a todas las edades, propone una acción práctica que combina la experiencia de rebuscar uvas en un majuelo lasecano con el acompañamiento del ganado en su pastoreo. Se trata de una invitación a redescubrir el otoño como estación de recogida y de convivencia con la cabaña ganadera, en una práctica ancestral que sigue viva en la memoria y en el día a día del mundo rural. Tras la actividad, los asistentes compartirán un almuerzo comunitario, en el que cada participante aportará su comida, reforzando así el espíritu de convivencia y colaboración que caracteriza al proyecto.
En esta sesión intervendrán Juan Antonio Medina, de BUTEO Iniciativas Ambientales, y Marta Herrarte, de Enredadas con el patrimonio, junto a pastores y viticultores de La Seca, quienes aportarán su experiencia directa y conocimientos sobre el vínculo entre el paisaje, las tradiciones y la gestión sostenible de los recursos locales. Los nuevos asistentes recibirán materiales de participación —bolsa, carpeta y cuaderno— para integrarse en el trabajo colectivo, y deberán confirmar su presencia previamente a través del correo electrónico del Ayuntamiento o del número de teléfono habilitado.
El Laboratorio Ciudadano de las Tradiciones en La Seca llega así a la última parada de un ciclo de once encuentros enmarcados en el otoño y la rebusca, tras meses de aprendizaje compartido y de trabajo en comunidad. Una experiencia que no habría sido posible sin la implicación de pastores y viticultores, cuya colaboración resulta fundamental en la logística de estas actividades. El proyecto ha contado con financiación íntegra de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de La Seca.



