Fresno el Viejo se prepara para retroceder más de nueve siglos en el tiempo con la celebración de la décima edición de la «Donación de la Villa», una fiesta histórica que recuerda el momento en que la reina Doña Urraca entregó esta localidad a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén. El acto original, fechado el 11 de noviembre de 1116, marcó el inicio de la consolidación del municipio tal y como hoy lo conocemos.
Durante el segundo fin de semana de octubre, el municipio se transformará en un escenario medieval, con ambientación de época, personajes históricos y numerosas actividades pensadas para todos los perfiles de visitantes.
La programación arrancará el viernes 10 por la tarde, con el pregón tradicional: un emisario a caballo recorrerá las calles junto a un grupo de soldados con tambores, anunciando la llegada de la Reina. Los vecinos, antorchas en mano, se dirigirán a su encuentro. El acto culminará en la plaza, que contará con decoración medieval, un campamento histórico, mercado artesanal, establos, aves rapaces, zona de justas y espacios para juegos infantiles.
Esa misma noche se celebrará una cena medieval, abierta únicamente a quienes vayan ataviados con vestimenta de la época. El menú estará compuesto por platos típicos como sopa castellana y costilla servida en pan. Durante la velada, habrá teatro, bailes y actuaciones de trovadores.
El sábado 11 se desarrollará el gran desfile, en el que participarán soldados a pie y a caballo, malabaristas, músicos, representantes del clero, la nobleza y los habitantes del pueblo. El cortejo concluirá en la Casa Consistorial, donde la Reina proclamará la apertura oficial del mercado desde el balcón. A lo largo del día se sucederán espectáculos, animación y actividades para los más pequeños.
El domingo 12 tendrá lugar el acto central: la representación de la donación de la villa a la Orden de San Juan. Cientos de personas participan en esta escenificación que reproduce, con fidelidad histórica, el momento en que la Reina realiza la entrega ante la presencia del Obispo y el Comendador.
Este año, la fiesta cumple diez ediciones, y lo celebra con una programación reforzada que incluye también talleres, exposiciones, pasacalles y la X edición del Pincho de la Reina, una propuesta gastronómica en la que varios establecimientos del municipio elaboran tapas inspiradas en el medievo.



