Castronuño ha celebrado este fin de semana la tradicional Bajada del Palillo, una de las citas más representativas de las fiestas en honor a San Miguel, que volvió a llenar de música, baile y participación ciudadana las calles de la localidad vallisoletana.
La celebración reunió a decenas de vecinos y visitantes en un recorrido de dos horas entre el Ayuntamiento y la Plaza de la Constitución. Desde las 16:00 hasta las 18:00 horas, la Calle Real se convirtió en el escenario de una auténtica fiesta popular al ritmo de la canción “El Palillo del tío Roque”, cuya versión charanguera ha vuelto a ser el himno no oficial de estas fiestas.
“El Palillo del tío Roque que lo baile la Teresa, que lo baile la Teresa que tiene la
obligación. Que vela el tío Palillo niña del tío Roque, que vela el tío Palillo para que lo
baile”.
La Bajada del Palillo se ha consolidado como un símbolo del municipio a orillas del Duero, un legado cultural y emocional que se transmite de generación en generación. Entre los asistentes a esta edición destacó la presencia del presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, quien participó en el recorrido y compartió momentos con los vecinos.




