El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó este domingo Villablino, una de las zonas más castigadas por los incendios forestales, acompañado por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Desde allí, Sánchez anunció la puesta en marcha de un gran Pacto de Estado para combatir el cambio climático, una iniciativa que busca implicar a administraciones, partidos, científicos, empresas y ciudadanía.
Sánchez llegó en helicóptero desde Ourense, también afectada por el fuego, junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, entre otros.
El municipio leonés, situado en la comarca de Laciana, ha sufrido en los últimos días el azote del fuego, con cientos de hectáreas calcinadas, evacuaciones puntuales y un despliegue constante de medios terrestres y aéreos. Lo que antes era una excepción ahora amenaza con convertirse en norma: los incendios forestales ya no distinguen entre comunidades ni estaciones del año.
Mientras los equipos de emergencia trabajan sin descanso, los vecinos miran con preocupación al cielo, temiendo que el viento y las altas temperaturas puedan reavivar las llamas.



