El Servicio de Extinción de Incendios de la Diputación de Valladolid está viviendo uno de los veranos más intensos de los últimos años. Desde el 1 de julio, los efectivos han realizado entre 120 y 130 salidas, de las que cerca del 70 % (unas 90) están directamente vinculadas a la campaña estival y a la actual ola de calor.
Los siniestros incluyen incendios de rastrojos, cosechadoras, eras, veredas de río, incendios forestales y en empacadoras. La actividad estival se ha triplicado en comparación con los meses de invierno y primavera, debido a una primavera inusualmente lluviosa —que favoreció la vegetación— y a un verano más seco y caluroso de lo habitual, factores que elevan el riesgo de fuego en cultivos, cunetas, matorrales y monte bajo.
Aunque la mayor parte de las actuaciones se han producido en Valladolid, el servicio ha prestado apoyo a otras provincias con las que mantiene convenios de colaboración: Palencia, Segovia y Ávila. Este verano, la ayuda ha sido especialmente destacada en Segovia, donde los bomberos vallisoletanos han intervenido en siete ocasiones.
La Diputación de Valladolid insiste en la necesidad de extremar las precauciones en tareas agrícolas y actividades al aire libre durante estos días de altas temperaturas, y ha agradecido la labor incansable de los profesionales del servicio.



