Este pasado lunes 30 de junio, los bomberos del Servicio de Extinción de Incendios y Protección Civil de la Diputación de Valladolid respondieron a un incendio en una vivienda abandonada en Gomeznarro, Medina del Campo. La rápida intervención de los efectivos evitó que las llamas se propagaran a zonas cercanas. Afortunadamente, no se reportaron heridos.
Este suceso se produce en un contexto de máxima alerta en Castilla y León, donde la comunidad se encuentra en la fase de Época de Peligro Alto (EPA) desde el 12 de junio y hasta el 12 de octubre. Durante estos meses críticos, el riesgo de incendios significativamente, y las autoridades han activado un plan operativo que moviliza a más de 4.720 profesionales, incluyendo ingenieros, agentes medioambientales, brigadistas y personal técnico.
El despliegue incluye 33 medios aéreos — 22 helicópteros y 11 aviones —, más de 200 cuadrillas, 391 autobombas y vehículos de intervención rápida, además de 363 cámaras de vigilancia en zonas estratégicas con señal en tiempo real. También se ha implementado una plataforma satelital que permite seguir en directo la evolución de los incendios, medir su intensidad y expansión. Todo el operativo está coordinado desde los Centros Provinciales de Mando (CPM) y el Centro Autonómico de Mando (CAM), en estrecha colaboración con el 112 y otras administraciones.
Horas antes, los bomberos también lograron extinguir un incendio en un vehículo en la N-601, KM 175, según informaron en sus redes sociales oficiales, demostrando la intensidad y variedad de incidentes que enfrentan en estos meses críticos.



