27 de julio de 2025 – Con la llegada del verano y las vacaciones, aumentan también los riesgos para nuestros dispositivos móviles. Desde caídas al agua y acumulación de arena hasta robos y ciberestafas, los smartphones, tablets y portátiles se convierten en blanco fácil si no se toman precauciones. La buena noticia es que existen medidas simples que pueden evitar más de un disgusto.
Según el profesor Jordi Serra, de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), los dispositivos actuales son cada vez más resistentes, pero siguen siendo vulnerables a ciertos factores típicos del verano.
Agua y arena, los grandes enemigos del móvil
Uno de los accidentes más comunes es que el móvil se moje o se llene de arena. Aunque muchos terminales modernos son resistentes al agua, el agua del mar —por su contenido en sal— puede causar daños irreversibles.
Por otro lado, los portátiles son especialmente sensibles a la arena. En palabras de Serra, “no se puede eliminar la arena del interior de un portátil si no se abre, y en muchos casos puede ser peor intentar limpiarlo sin conocimientos técnicos”. La recomendación es clara: evitar llevar este tipo de dispositivos a la playa y comprobar el nivel de protección IP contra agua y polvo antes de viajar.
Cómo proteger el móvil frente a robos y ciberestafas
Más allá de los accidentes físicos, el robo del teléfono es una de las situaciones más delicadas. Si no se ha protegido adecuadamente, un ladrón puede tener acceso a fotos, correos electrónicos, redes sociales, datos bancarios o información laboral.
Para minimizar el riesgo, se recomienda:
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Configurar contraseñas robustas para acceder al dispositivo y a sus aplicaciones.
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Activar las funciones de localización, bloqueo y borrado remoto.
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Establecer un PIN en la tarjeta SIM.
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Bloquear el acceso al centro de control para impedir que se active el «modo avión» tras un robo.
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No dejar el móvil en mochilas ni bolsos sin vigilancia, especialmente en playas o piscinas.
En lo posible, es preferible dejar el móvil en el hotel o apartamento, guardado en una caja fuerte o maleta con candado.
Wifi pública y conexiones inseguras: el gran riesgo invisible
Las redes wifi públicas en hoteles, restaurantes o aeropuertos pueden convertirse en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes. Con un mínimo de conocimientos técnicos, es posible interceptar la información que circula por estas redes.
Por ello, los expertos recomiendan:
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Usar una tarjeta eSIM con datos móviles propios, preferiblemente con VPN integrada.
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Evitar conectarse a redes sin contraseña o sin identificación de usuario.
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No realizar operaciones bancarias ni acceder a información sensible mientras se está conectado a wifi pública.
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Desactivar funciones como Bluetooth o NFC cuando no se estén utilizando.
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Configurar las apps de pago sin contacto para que siempre exijan autenticación por PIN o huella.
Otros errores comunes en vacaciones
Además de los aspectos técnicos, hay ciertos hábitos que conviene evitar para proteger la información personal y los dispositivos:
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No publicar en redes sociales en tiempo real, ya que puede dar pistas a posibles ladrones sobre si estamos fuera de casa y durante cuánto tiempo.
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No dejar los dispositivos sin vigilancia en lugares públicos.
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No utilizar cargadores o puertos USB desconocidos, ya que podrían dañar el dispositivo o servir como vía de acceso a datos personales.
Proteger los dispositivos electrónicos en verano no requiere grandes conocimientos ni inversiones, pero sí algo de previsión. Activar las medidas de seguridad adecuadas antes de salir de viaje puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una experiencia para olvidar.



