El calor se desata en Castilla y León: la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) advierte que esta semana las temperaturas se dispararán, alcanzando máximas que superarán los 35ºC en varios puntos de la comunidad. Un anticiclón, asentado sobre las Azores y extendiéndose por la Península, es el responsable de esta situación que marcará el inicio de un episodio sofocante en muchas regiones del país.
Tras semanas de lluvias y frescor, el calor se abre paso con fuerza. Para el martes 27 de mayo, se espera que los termómetros superen los 36-38ºC en el valle del Guadalquivir y los 35ºC en el del Guadiana, mientras que en Castilla y León las máximas rondarán los 35ºC, sobre todo en la meseta norte y zonas del centro.
El jueves 29 y viernes 30 serán los días más calurosos, con temperaturas que podrían alcanzar los 40-42ºC en el Guadalquivir, 39ºC en el bajo Guadiana, 37ºC en los valles del Ebro y del Tajo y 35ºC en la meseta norte, incluyendo buena parte de Castilla y León.
Pero no solo las máximas subirán: las mínimas también se elevarán, superando los 20ºC en el cuadrante suroeste durante el jueves y viernes, y extendiéndose a otras zonas del sur, centro y valle del Ebro el sábado.
El calor será más llevadero en el norte de Galicia y el área Cantábrica, donde el flujo fresco del norte mantendrá las temperaturas a raya. Las Islas Canarias, por su parte, seguirán disfrutando de los alisios, con menos impacto de esta ola de calor.
La dana prevista entre Canarias y el golfo de Cádiz podría intensificar aún más la situación, arrastrando polvo en suspensión de origen africano sobre Andalucía y el centro peninsular. La incertidumbre aumenta de cara al fin de semana, pero todo apunta a que a partir del sábado la inestabilidad podría regresar, con más nubes, posibles tormentas y un descenso de temperaturas acompañado de calima.
Se recomienda extremar precauciones, evitar actividades al aire libre durante las horas de más calor y mantenerse bien hidratados.



