El Cónclave ha hablado y la Iglesia Católica tiene nuevo Papa. Hace unos minutos, el cardenal Dominique Mamberti, protodiácono, apareció en el icónico balcón de la Basílica de San Pedro para proclamar al mundo entero: Habemus Papam. El elegido es el cardenal Robert Francis Prevost, quien ha asumido el nombre de León XIV, convirtiéndose oficialmente en el 267º Obispo de Roma.
Con la tradicional fórmula en latín, Mamberti anunció a una multitud expectante el nombre del nuevo líder espiritual de más de mil millones de católicos en el mundo. Se trata de una elección histórica, ya que Prevost es el primer Papa estadounidense en la historia de la Iglesia.
Robert Francis Prevost, de 69 años, nació en Chicago y hasta ahora se desempeñaba como prefecto del Dicasterio para los Obispos. Su perfil destaca por una amplia trayectoria misionera en Latinoamérica, especialmente en Perú, donde fue obispo de Chiclayo. Su elección marca un posible giro hacia una Iglesia más cercana a las realidades del continente americano.
El nombre que ha escogido, León XIV, no se utilizaba desde 1878, cuando terminó el pontificado de León XIII. El gesto ha sido interpretado como un guiño a una etapa de renovación intelectual y apertura social en la Iglesia.
Miles de fieles se congregaron en la Plaza de San Pedro bajo una ligera llovizna, entre vítores, aplausos y oraciones, mientras las campanas repicaban anunciando el nuevo pontificado.



