La Semana Santa se vive con intensidad y fervor en El Carpio (Valladolid), donde, a pesar de la amenaza constante de lluvia, las procesiones pudieron finalmente recorrer las calles del municipio castellano. Una de las más esperadas, la del Santo Entierro, se celebró el Viernes Santo tras una tregua del tiempo que permitió a las cofradías y vecinos rendir homenaje a la Pasión y Muerte de Cristo.
Una pausa en las precipitaciones permitió al desfile religioso recorrer las calles de la localidad vallisoletana, en un acto solemne marcado por el silencio, el respeto y el recogimiento. Las imágenes sagradas, portadas con esmero, fueron seguidas por numerosos vecinos que quisieron acompañar el recorrido, considerado uno de los más relevantes del calendario litúrgico local.

Días antes, el Miércoles Santo, tuvo lugar el tradicional Vía Crucis. La procesión partió desde la iglesia de Santiago Apóstol y estuvo encabezada por las imágenes de El Cristo de la Paz y Jesús Nazareno. A lo largo de su recorrido, los fieles realizaron distintas paradas en las que se fueron leyendo pasajes evangélicos de la Pasión, reviviendo de forma simbólica los últimos momentos de Cristo en un ejercicio de profunda introspección religiosa.




