El Ministerio de Sanidad ha lanzado una nueva recomendación para fomentar el uso de inhaladores con menor huella de carbono en pacientes con enfermedades respiratorias como el asma y la EPOC. El objetivo es reducir el impacto ambiental sin poner en riesgo el control de la patología, siempre que las condiciones del paciente lo permitan.
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, y el responsable de Salud y Cambio Climático en el Gabinete de la ministra, Héctor Tejero, han presentado una guía de prescripción sostenible de inhaladores, recordando que el cambio climático es una amenaza para la salud, especialmente para personas con problemas respiratorios.
Según datos del Ministerio, el uso de medicamentos representa el 30% del impacto ambiental del sistema sanitario, y los inhaladores, en particular los presurizados, suponen casi un 10%. Para mitigar este impacto, la guía recomienda inhaladores de polvo seco, de niebla fina y otros dispositivos como alternativas más ecológicas.
Criterio clínico y educación terapéutica
Sanidad ha insistido en que cualquier cambio de inhalador debe realizarse de forma individualizada y consensuada con el paciente, priorizando siempre su seguridad y el control de la enfermedad.
Además, se busca mejorar la educación terapéutica para optimizar la técnica de inhalación, garantizar la adherencia al tratamiento y fomentar el reciclaje de inhaladores a través del sistema SIGRE en farmacias.
“La transición ecológica del sistema sanitario es fundamental, pero siempre debe estar centrada en los pacientes”, ha recalcado Padilla.
Un sistema de salud más sostenible
El Gobierno apuesta por un Sistema Nacional de Salud con menor huella de carbono, promoviendo un uso más eficiente de los recursos sin comprometer la calidad asistencial. Sin embargo, han advertido que el impacto ambiental no debe ser el único criterio para elegir un inhalador, ya que un mal control de la enfermedad puede derivar en mayor consumo de recursos sanitarios y un impacto medioambiental aún mayor.
El documento presentado busca concienciar tanto a profesionales como a pacientes, fomentando una sanidad más sostenible y respetuosa con el medioambiente, sin descuidar la salud de quienes más lo necesitan.



