El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), bajo el impulso de la Junta de Castilla y León, lidera el proyecto ‘Lessmycotox’, destinado a desarrollar un método innovador para la detección rápida, fiable y segura de micotoxinas en la fabricación de piensos. Esta iniciativa busca reforzar la seguridad alimentaria, tanto humana como animal, y está cofinanciada por los fondos Feader.
Un método innovador para prevenir riesgos
El proyecto tiene como objetivo principal crear una herramienta que permita a las empresas del sector disponer de información inmediata sobre los riesgos en la producción de piensos. Para ello, se desarrollará una metodología avanzada que incluirá:
- Programas de muestreo integral que abarcarán todas las etapas de producción, desde el cultivo hasta el producto final.
- Bases de datos científicas avanzadas, gestionadas a través de una plataforma tecnológica para redefinir los límites actuales de micotoxinas.
- Sistemas de alerta rápida para responder de manera inmediata ante posibles contaminaciones.
- Guías de buenas prácticas que ayudarán a optimizar el manejo de las materias primas y evitar la aparición de micotoxinas.
El proyecto está estructurado en seis pilares fundamentales, entre los que destacan la introducción de tecnologías analíticas innovadoras, la validación de nuevas metodologías frente a estándares tradicionales y el monitoreo exhaustivo de todo el proceso de producción.
La amenaza de las micotoxinas
Las micotoxinas son toxinas producidas por mohos que pueden proliferar en alimentos bajo condiciones de humedad y temperatura específicas. Su incidencia ha aumentado debido al calentamiento global, lo que las convierte en un riesgo significativo para la salud humana y animal. Estas toxinas pueden contaminar tanto los cultivos como los piensos, generando problemas graves de seguridad alimentaria.
Compromiso con la seguridad alimentaria e innovación
El Itacyl, junto a la colaboración de la Asociación de Fabricantes de Piensos Compuestos de Castilla y León (Asfacyl) y otros socios clave, impulsa esta iniciativa de cooperación público-privada. Este esfuerzo posiciona a Castilla y León como un referente en investigación e innovación en el ámbito de la seguridad alimentaria, garantizando un futuro más seguro y sostenible para el sector agroalimentario.
El proyecto, cuya finalización está prevista para mayo de 2025, reafirma el compromiso de la Junta de Castilla y León con la salud y el bienestar de la población, la sostenibilidad del sector primario y la aplicación de tecnologías avanzadas en la gestión de riesgos alimentarios.



