La Junta de Castilla y León ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación una modificación del Plan Estratégico de la Política Agraria Comunitaria (PEPAC) 2023-2027 para reforzar la figura del agricultor profesional y simplificar la gestión de los ecorregímenes.
Durante una reunión celebrada esta semana, Ángel Gómez, director general de Política Agraria Comunitaria, presentó varias propuestas clave. Entre ellas se destaca la necesidad de agilizar los trámites relativos al cumplimiento de los ecorregímenes, buscando una gestión más eficiente que no dependa de si la explotación utiliza secano o regadío. Se plantea así un enfoque más integral de la explotación agrícola, al considerarla como una unidad productiva.
Además, Gómez propuso la revisión de algunas ayudas de la PAC que, según la Junta, afectan negativamente al modelo de agricultura en la región. También se abordó la mejora de la seguridad jurídica para agricultores y ganaderos, un aspecto fundamental para garantizar la estabilidad en el sector.
La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural subraya que las medidas de protección ambiental deben ir acompañadas de criterios agronómicos que no restrinjan el potencial productivo de las explotaciones agrícolas de la comunidad. Este enfoque, según la Junta, contribuiría a un equilibrio que favorezca tanto la sostenibilidad como la productividad del sector.
Estas propuestas serán presentadas por el Ministerio de Agricultura a la Comisión Europea para su posible inclusión en el próximo ciclo de la PAC, con el objetivo de mejorar las condiciones para los agricultores y ganaderos de Castilla y León.



