La directora general de Transportes y Logística de Castilla y León, Laura Paredes, se reunió en Valladolid con representantes de la Región Centro de Portugal en un encuentro de trabajo transfronterizo para intercambiar experiencias sobre el modelo de transporte a la demanda. Durante la reunión, se destacaron las ventajas, evolución y retos de este sistema, que busca mejorar la movilidad en áreas rurales y dispersas.
Un modelo reconocido internacionalmente
El transporte a la demanda de Castilla y León, pionero en España, lleva más de 20 años en funcionamiento y se ha consolidado como una solución efectiva para garantizar la movilidad en territorios de baja densidad de población. Actualmente, este modelo cubre 5.094 localidades a través de 1.965 rutas en las que operan 400 vehículos diarios, atendiendo a 1,2 millones de usuarios potenciales. En 2023, se realizaron más de 350.000 viajes, lo que eleva la cifra acumulada a 4,88 millones de desplazamientos desde su inicio.
Paredes subrayó que este sistema «permite a los habitantes del medio rural acceder a los mismos servicios básicos que disfrutan los residentes en áreas urbanas», contribuyendo así a fijar población en el territorio.
Ventajas para el medio rural
El modelo ha sido concebido como una herramienta de discriminación positiva hacia el medio rural, facilitando el acceso a servicios esenciales como salud, educación, gestiones administrativas u ocio en zonas geográficamente dispersas. Este enfoque, según la directora general, ha sido clave para garantizar que las comunidades rurales puedan mantener su residencia en estas áreas.
Colaboración transfronteriza
El intercambio de experiencias con Portugal refuerza la cooperación transfronteriza en movilidad sostenible, impulsando un modelo que podría ser replicado en otras regiones de la Unión Europea. La Junta de Castilla y León lo considera una iniciativa innovadora que puede beneficiar a territorios con desafíos similares en cuanto a dispersión geográfica y densidad demográfica.



