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lunes, noviembre 29, 2021

Nuestra primera constituci?n, la Pepa

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Leyendo un libro sobre la Guerra de la Independencia en el que D. Jas? María Queipo de? Llano, Conde de Toreno (Uno de los impulsores y defensor del texto constitucional en las Cortes de C?diz) relata el acontecimiento de c?mo se empez? a crear nuestra primera constituci?n bajo el duro estruendo de los cañones franceses en la Isla de León? (San Fernando) la Pepa como se llam? vulgarmente, incorpor? la separaci?n de poderes y retir? el control absoluto a la monarqu?a. La soberan?a, poder pleno y supremo del Estado, pas? a la Nación y el poder del rey se vio limitado y sus actos deb?an ser refrendados por los Secretarios de despacho.

En este pasado domingo en que celebramos la Constituci?n del 78, no está de más que hagamos un poco de historia sobre la primera constituci?n que tuvimos la del 19 de marzo de 1812 en que en este nefasto año? se han cumplido doscientos ocho años de su promulgaci?n en la ciudad de C?diz, no puedo por menos que recordar con emoción el comportamiento de aquellos hombres de todas clases sociales llegados de todas partes de Españaña y de algunas de sus colonias, una constituci?n que aunque tenia muchas carencias en aquellos tiempos era un compendio de sentido com?n y libertad como nunca habíamos conocido, pues pasamos de un absolutismo a una incipiente democracia, en aquella constituci?n que contaba con 384 art?culos organizados en diez t?tulos me llama poderosamente la atenci?n sus primeros art?culos, que han servido de base a las siguientes constituciones que hemos tenido y cuya redacci?n marcaron un? paso importante en nuestra historia. Art. 2? ?La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona?.?? Art. 3. ?La soberan?a reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ?sta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales?.?Art. 4. ?La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos leg?timos de todos los individuos que la componen?. Que ejemplo nos dieron aquellos diputados que pese a los duros y tristes momentos que vivían, en una lucha desigual enfrent?ndose al ej?rcito más poderoso del mundo, jug?ndose la vida fueron capaces de redactar una obra de esa categor?a. En estos tiempos que? corren donde muchos de esos derechos se ponen en duda por alg?n que otro presidente auton?mico? y apenas se respetan, por aquel entonces no había florecido la semilla del separatismo y todas las regiones de Españaña y alguna de sus colonias se unieron con un solo fin mantener la unidad e integridad de Españaña y expulsar al invasor y lucharon hermanados demostrando al mundo que los ej?rcitos de Napole?n no eran invencibles, unidos le derrotaron en Bailen, Los Arapiles, Vitoria y San Marcial y en su avance llagaron hasta Bayona, y escribieron con su sangre capitaneados por Palafox la numantina defensa de la ciudad de Zaragoza y con Álvarez de Castro la de la Ciudad de Gerona.

Con la restauraci?n de la corona y la llegada del impresentable Rey? Fernando VII, (Que pas? a la historia como el Rey Fel?n) que en un principio acept? y juro dicha constituci?n y más tarde? se desdijo y la prohibi?, (Los españoles para dar a conocer aquella constituci?n al estar prohibida se refer?an a ella con el nombre de la Pepa, por haber sido promulgada el día de San José) Españaña volvi? a caer en el absolutismo, muchos de aquellos diputados fueron encarcelados y desterrados, algunos de los capitanes de las guerrillas que lucharon por la libertad se opusieron, fueron encarcelados y algunos ejecutados como Juan Mart?n, el Empecinado que fue condenado a muerte y? ahorcado en la ciudad de Roa, que? triste final para un h?roe, as? pago Fernando VII, a los que recuperaron su corona y le pusieron en el trono. La constituci?n actual, con sus virtudes y defectos es el único reglamento que garantiza la libertad, el entendimiento y la igualdad entre todas las regiones de Españaña, es nuestra obligaci?n acatarla y hacerla respetar mientras el conjunto de los españoles mediante votaci?n universal no acuerden otra forma de entendernos.

Balbino?Nieto Mart?n.

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