Editorial

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De política y batiburrillos

La política española se asemeja cada día más a un cajón de sastre, donde todo vale y de todo hay para que algunos dirigentes no terminen de dejar a la ciudadanía en paz y cumplan con los mandatos que legítimamente han recibido de las urnas.

En ese batiburrillo figuran, en primer lugar, las andanzas de Podemos en La Rioja, donde su única representante en el Parlamento Regional, Raquel Romero, ha hecho naufragar por dos veces la investidura de la ganadora de las elecciones, la socialista Concha Andreu, con el pretexto de que, a pesar e estar “más sola que la una” tras la ruptura de Podemos con Izquierda Unida en dicha comunidad, quiere varias consejerías para la formación morada, asesorada por sus compañeros de partido y negociadores del parto procedentes de Castilla La Mancha. El caso ha motivado que varios “Círculos” de Podemos hayan pedido ya perdón a los riojanos.

Este tema tiene todos los visos de ser una premonición de lo que puede acontecer con la investidura del socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España, para la cual el líder de la formación morada, Pablo Iglesias, exige varios ministerios. Una circunstancia que hace recordar aquella comparecencia con todos sus compañeros de partido, hoy defenestrados por él, en la que aseguraba que iba a ser vicepresidente e iba a controlar el CNI, el mayor sistema de información de que dispone el Estado Español. Tal cuestión hizo naufragar la primera investidura de Pedro Sánhez y, con ella, el inicio de un Gobierno de progreso. ¡Malo será que no vuelva a las andadas!.

De Ciudadanos, ya conocidos por todo el mundo como “los idóneos”, mejor sería no hablar, ya que lo dicho por uno de sus fundadores, el catedrático y jurista Francesc de Carreras, refiriéndose a Albert Rivera, al que tildó de “adolescente caprichoso”, lo dice todo. Y eso que Podemos y Ciudadanos venían a morigerar la vida pública. ¡Vaya tupé!.

La última traza que se encuentra en el batiburrillo lleva la firma del PP de Pablo Casado, que de forma ocurrente y aprovechando una legislación creada en su día para completar las candidaturas en el País Vasco a base de “paracas”, porque el temor al terrorismo hacía imposible encontrar candidatos, sale por peteneras y censa a Javier Maroto, que perdió su escaño de por Alava, en Segovia para nombrarle senador por designación autonómica por dicha provincia.

A tenor de todo ello, la clase política, ya desprestigiada, trabaja por ahondar aún más en su descrédito con unas consecuencias imprevisibles y una apariencia de risa y no precisamente por cómica.

La Voz de Medina y Comarca

1 COMENTARIO

  1. Todos son malos menos Pedro Sánchez… ¡Cuidadito que se te ve la patita!
    ¿Qué ha pasado en Navarra? ¿Por qué y a cambio de qué se van a a abstener el PNV, Bildu y ERC?

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