Medina del Campo: El gran renacimiento en miniatura desfila en la procesión de «Los Faroles»

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La Piedad de Barrientos, del Mastro de San Pablo de Moraleja.

El Nazareno de la Cruz, imagen de papelón que sujeta una cara y unas manos de excelente factura del siglo XVII.
J. Solana.- Hace unos minutos comenzaba en Medina del Campo la procesión de la Vera Cruz, popularmente conocida como la de «Los Faroles», un desfile austero que tiene como protagonistas a grandes esculturas renacentistas cinceladas en pequeño tamaño y al silencio que impera durante su desarrollo.
Tras concentrarse los pasos en la Plaza Mayor ha abierto el desfile procesional el Lignum Crucis, espléndida obra anónima de orfebrería del siglo XVI, seguido de el anónimo Cristo Orante y de la Cruz Guía-Crucificado de la Vera Cruz, ambos del mismo siglo que la anterior, continuando, en orden de prelación, con la la primera obra del desfile firmada, «Jesús Flagelado», de Juan Picardo; seguido del Ecce Homo de Fernández de la Vega, el anónimo Nazareno de la Cruz, perteneciente a la Escuela Castellana del siglo XVII y la más pequeña, en cuanto a tamaño, de toda la procesión.
La Virgen de la Amargura, de Francisco del Rincón; y el gótico Cristo de Santa Clara, del siglo XIV, han dado paso a la joya de la corona: La Piedad de Barrientos, obra del Maestro de San Pablo de la Moraleja, seguida del Cristo Yacente de la Vera Cruz, del año 1600,y, como colofón del desfile renacentista una obra contemporánea de Jesús Merino, Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Tras recorrer varias calles del centro de Medina del Campo, la procesión de la Vera Cruz concluirá en la Plaza Mayor con el cántico del Miserere