Redacción.- La Consejería de Educación trabaja por implantar en todos los centros de Castilla y León, dentro de sus planes de convivencia, el modelo de prácticas restaurativas, como una estrategia de lucha contra el acoso escolar, con especial atención a la reeducación del alumnado agresor. Estas prácticas constituyen un conjunto de herramientas que permiten prevenir, detectar, gestionar y resolver las situaciones de conflicto para mejorar la convivencia y reforzar los vínculos afectivos entre las personas afectadas por estas situaciones. Se trata de un modelo que integra un enfoque proactivo, donde prima la actuación colectiva, iniciando proyectos de convivencia en los que participe y se implique todo el centro, al tiempo que, por otra parte, también incluye un enfoque reactivo dirigido a reparar el daño y a restaurar relaciones.

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