Semana de Cine

Con la entrega de premios, esta noche concluye la trigésima edición de la Semana de Cine, un evento cinematográfico que, nacido como un modesto proyecto de concurso de cortometrajes, se ha convertido en tres décadas en un referente de la cinemaografía española no sólo por la calidad de los “cortos” que concurren al mismo sino por las diversas secciones que se han ido incorporando a lo largo de dicho periodo de tiempo y por los personajes de primera magnitud del mundo del celuloide que concurren al festival para recoger sus Roeles, ya sean de Honor o como actores, actrices y directores del siglo. Y a ellos deben sumarse otros muchos que viniendo a Medina como sencillos y desconocidos cortometrajistas salen de ella casi con la garantía de obtener posteriormente alguno de los grandes premios del mundo cinematográfico. Si esto es imputable al buen ojo de los jurados o a que el nombre de Medina atrae a los mejores, nadie puede dilucidarlo; aunque sí es fácil saber que todos los que concurren a “La Semana”, ya sea por unas o por otras razones, se convierten en embajadores de la villa, haciendo que el nombre de ésta suene allí donde vayan.
Además, el festival se ha convertido en un verdadero evento social del mundo cinematográfico sobre el medios de comunicación, publicaciones y revistas especializadas no paran de hablar, ya sea por el propio festival o por los personajes que a él concurrieron a recibir un reconocimiento. Angela Molina, Rodrigo Sorogoyen, Carlos Santos, Ingrid García Jonsson y Marta Larralde son cinco ejemplos de este último aserto.
En definitiva, Medina del Campo ha vivido una nueva edición de su Semana de Cine y no una cualquiera, sino la trigésima. Algo a tener en cuenta por la continuidad ininterrumpida del proyecto, el aumento de su proyección a todos los noveles y el abanico de posibilidades culturales que han llegado de su mano.
Por ello, pasados los años, muchos se atribuyen la paternidad del Festival; pero, en el fondo, el mismo y desde el día de su nacimiento sólo ha tenido un artífice, su director Emilano Allende, apoyado por todas las Corporaciones Municipales que se han ido sucediendo a lo largo de estas tres décadas y por un equipo de colaboradores que han creado escuela que garantizará en su día la continuidad del festival para que el nombre de Medina del Campo siga sonando y estando de moda de la mano de esos siete días en los que el cine es el único protagonista de la villa.

La Voz de Medina y Comarca

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