Panfletos
Parece inaudito, pero cada vez son más los pueblos en los que se editan y buzonean panfletos para informar a los vecinos de lo que acontece en los Ayuntamientos.
Cuando es la oposición -representada por un único partido- la que quiere hacer llegar “su información” y comentarios a los votantes que tuvo y a los que espera tener en las próximas, que siempre son todos los vecinos, el formato del panfleto suele presentarse bajo el rimbombante nombre de “La Oposición Informa”. Sin embargo, cuando partidos que no gobiernan son más de uno, los editores y redactores del colectivo político informador suelen recurrir al logotipo y al nombre de la formación nacional a la que pertenecen, surgiendo así panfletos presididos por una gaviota, una rosa o cualquier otro símbolo identificativo, con las inherentes cabeceras, cuanto más grandes mejor, en las que puede leerse “El PP Informa”, “El PSOE Informa” o “ XX ….. Informa”, que para la ocasión cualquier ejemplo vale.
En este tipo de publicaciones es habitual evacuar comentarios variados, normalmente desfavorables hacia quien ganó las elecciones y ocupa la Alcaldía, salpimentando los mismos, si se cuenta con algún forofo incondicional que sepa dibujar, con viñetas y chistes que más sirven de retrato moral para quien los firma que para aquel al que pretenden “retratar”.
Caso bien distinto es aquel en el que un alcalde o el partido político que le sustenta intentan informar a “sus vecinos” de “sus logros”, “sus proyectos”, “sus opiniones” e incluso de “su visión particular” de la oposición o de cualquier ciudadano o colectivo que le moleste, bajo el no menos rimbombante título de “El Alcalde Informa”, que las mayúsculas, mal utilizadas son norma habitual en este tipo de publicaciones, tanto si son gubernamentales como de oposición.
La gran diferencia que suele existir entre este tipo de boletines, sean del gobierno o de la oposición, no se encuentra en los contenidos, porque todos son interesados, tendenciosos y normalmente cargados de “mala baba”, sino en la financiación de los mismos y en la veracidad de sus contenidos. Y es que cuando los panfletos los edita la “Leal oposición” siempre hay certeza de que la inversión realizada -escasa porque suelen ser fotocopias- ha corrido a cargo de los autores intelectuales y de los redactores, que suelen ser los mismos. Lo contrario suele acontecer cuando los boletines se editan por un gobernante, ya que siempre cabrá la duda de si lo ha hecho con propios recursos o con la fotocopiadora municipal.
Cuánto más fácil sería para todos, en aras de la veracidad de la información y de la buena salud del Castellano, recurrir a los medios de comunicación para que hagan su labor habitual, previo cotejo de los datos facilitados, y evitar así “el mareo de perdiz”.
LA VOZ DE MEDINA Y COMARCA



febrero 16th, 2010 - 0:39
No está mal el editorial:es de un desparpajo rayano en la osadía.Morro,hocico o jeta comedera dicen en mi pueblo a este tipo de cosas.¡ Ver para creer!