Todos los ciudadanos conocen lo que viene sucediendo desde hace dos a帽os en Medina del Campo, regida por un alcalde con aires de dictador donde cualquiera que ose llevarle la contraria se convierte en el punto de mira de sus iras. S贸lo admite en su corte fara贸nica a 聽aqu茅llos que le halagan y le disculpan su dejadez con los asuntos de los ciudadanos y con los ciudadanos mismos.
El alcalde de la villa ha convertido el durante siglos digno despacho de la Alcald铆a en un nido viperino donde se maquinan venganzas y represalias que 聽los dictadores de otras 茅pocas 聽no habr铆an sido capaces de imaginar y menos a煤n de ponerlas en pr谩ctica.
Desde los medios de comunicaci贸n que dirijo siempre hemos defendido la libertad de expresi贸n y la independencia de los profesionales que en ellos trabajan a la hora de ejercer el periodismo. Pero las opiniones vertidas sobre el verdadero esc谩ndalo que supuso el nombramiento de la secretaria particular del alcalde como diputada provincial nos acarrearon a todos la enemistad ladina del primer edil. 鈥溌縌ui茅nes se creen que son para criticarnos?鈥 o 鈥溌縩o sab茅is con qui茅n os la est谩is jugando?鈥 son frases que corrieron como la p贸lvora por los despachos del Ayuntamiento en aquellas fechas.
A partir de ese momento la estrategia del dictador en ciernes estaba clara: boicot, ni un solo euro en publicidad a aquellos medios de comunicaci贸n que han osado cuestionar sus decisiones y prohibici贸n absoluta a todos 鈥渟us鈥 concejales para acercarse a dichos medios, con la absoluta certeza -err贸nea en nuestro caso- de un 鈥測a ver茅is qu茅 pronto cambian de l铆nea editorial鈥.
Pasado el tiempo y visto que la integridad se hab铆a impuesto al dinero, el alcalde se decidi贸, presumiblemente, a dar una nueva 鈥渧uelta de tuerca鈥 para conseguir sus objetivos espurios: se llam贸 a varios empresarios que estaban pensando en invertir en nuestra tierra para ofrecerles una r谩pida soluci贸n burocr谩tica a sus proyectos a cambio de crear un peri贸dico 聽que compitiera con 鈥淟a Voz de Medina鈥. Ante la negativa de los mismos a meterse en camisas de once varas y haciendo gala de un sentido com煤n que a 茅l parece faltarle desde hace ya a帽os, don Crescencio no dud贸 en elegir al corresponsal de un peri贸dico provincial para que sacase a la luz un peri贸dico gratuito financiado con recursos del Ayuntamiento, quiz谩s deber铆amos decir con el dinero de los medinenses.
Frustrado este nuevo intento de 鈥渃ompetencia鈥 y visto que fuimos los 煤nicos medios de comunicaci贸n que sacamos a la luz la denuncia y diligencias judiciales que se segu铆an contra Mart铆n Pascual por un presunto delito de prevaricaci贸n, por el que se solicitaba para 茅l detenci贸n y c谩rcel, fragu贸 una trama de m谩s altos vuelos y peor catadura moral. Para ello forz贸, a trav茅s de su 铆ntimo amigo y director regional de Onda Cero, la no renovaci贸n del contrato de emisi贸n de radio del que hemos sido beneficiarios desde hace ya 15 a帽os. Amenaza 茅sta que, en principio, no tomamos en serio, dado que no pod铆amos creer que su rencor pudiera llegar al extremo de, para hacer da帽o a una persona concreta, poner en peligro los puestos de trabajo de profesionales de la talla de Maribel Manj贸n, Manu Freire y Javier Serrano. No obstante, meses despu茅s se present贸 en nuestras instalaciones el 铆ntegro, piadoso y honrado director regional a dar la noticia de la no renovaci贸n del contrato para que, por mi parte, fuera comunic谩ndoselo a los profesionales de dicho medio, a efectos de proceder a los despidos laborales que fueran oportunos, esgrimiendo como 煤nico argumento el distanciamiento de la 鈥渓a l铆nea editorial鈥, sin especificar si de la propia cadena o del Ayuntamiento.
No s茅 qu茅 promesas econ贸micas podr铆an subyacer ante tan peregrino argumento ni qu茅 mentiras puede haber trasladado 聽el responsable y p铆o director regional a la direcci贸n nacional de la cadena -sin duda menores que las del alcalde y procurador regional cuando aseguraba que defend铆a los intereses de la zona en las Cortes de Fuensalda帽a, a pesar de que nunca hab铆a intervenido en ning煤n debate-, pero parece que las mismas han surtido efecto.
Nada tengo contra 鈥淥nda Cero鈥, por cuyo progreso inherente al m铆o he peleado, codo con codo, durante 15 largos a帽os. He visto pasar a muchos directores regionales, locutores de la talla de Luis del Olmo, Jos茅 Mar铆a Garc铆a, Juan Antonio Cebri谩n y un largo etc茅tera. Pusimos en marcha Europa FM cuando nadie sab铆a ni que exist铆a, y ah铆 est谩 ahora.
Podr铆a haber llegado el momento, despu茅s de tantos a帽os de trabajo conjunto, de bifurcar nuestros caminos empresariales, tomando cada uno un sendero distinto; pero perm铆taseme lamentar que esto haya sucedido con el 煤nico fin de cercenar la libertad de expresi贸n.
No dudo de la buena voluntad de la direcci贸n provincial del Partido Popular, que no tard贸 en desmarcarse y afirmar no s贸lo que no ha existido ninguna intervenci贸n suya en el tema sino que est谩 en contra de ese tipo de procedimientos. Aunque sin dudar de su palabra, dado que quienes la componen son de una integridad intachable, tarde o temprano deber谩 reflexionar sobre el tipo de personas que, en Medina, acoge el paraguas de sus siglas. Tambi茅n soy consciente de que parte de los concejales medinenses no aprueban el chantaje, por llamarlo de alguna manera, de un alcalde que llega hasta el punto de jugar con el pan de algunas familias con el 煤nico fin de amordazar cualquier tipo de cr铆tica a su gesti贸n; pero su silencio les hace c贸mplices del proceder del dictador en ciernes y aspirante a caudillo.
Nadie crea que con estas intrigas tan peregrinas ha conseguido su objetivo, porque las mismas personas que han llevado a la cadena 鈥淥nda Cero鈥 a 聽cuotas tan importantes de audiencia local, no s贸lo no se van a ir a sus casas, sino que seguir谩n en las nuevas marcas corporativas 鈥淥nda Medina鈥 y 鈥淥nda Medina M煤sica鈥, con m谩s tiempo de emisi贸n y las mismas energ铆as e independencia de la que siempre han hecho gala. Y a煤n es pronto para hablar de nuevos acuerdos estrat茅gicos con otras cadenas, pero todo llegar谩.
Ante una lucha desigual entre personas que se juegan el sustento de sus familias y 鈥渆mporios鈥 que manejan el dinero de los dem谩s es siempre importante tener la motivaci贸n de saber por qu茅 se lucha. Y tal respecto, nada m谩s loable que defender la libertad de expresi贸n y no dejarse amedrentar por los nuevos censores de la democracia.
Poco a poco se ir谩n desenmascarando las formas sibilinas 聽y subrepticias de proceder de un alcalde que con certeza, y si no que se nos corrija, intentar谩 perpetrar su venganza contra empresarios aunque la misma suponga el despido de gran parte de las plantillas empresariales. Nunca la pol铆tica hab铆a llegado tan lejos en sus desprop贸sitos y demencias.
Medina tiene que empezar a desperezarse y reflexionar para llegar a la conclusi贸n de que no s贸lo son los medios de comunicaci贸n los damnificados sino tambi茅n otros sectores como la industria, la construcci贸n, los servicios y cualquier gremio dependiente de ellos. Y de tal par谩lisis municipal, en funci贸n de venganzas o de intereses en los que es mejor no pensar, s贸lo hay un 煤nico responsable: el inquilino del 鈥渄espacho grande鈥 del n煤mero 1 de la Plaza Mayor. Y baste para demostrar lo escrito que para resolver licencias de aperturas de peque帽os comercios se producen retrasos de un a帽o, de los que se deriva un aumento, tambi茅n constatable, del paro, mayor en 茅sta que en otras localidades vallisoletanas.
Pronto o tarde los medinenses dir谩n 鈥溌asta ya!鈥 y al sempiterno edil Mart铆n, tras 26 a帽os de manipulaci贸n directa o indirecta en el Ayuntamiento, se le acabar谩 la excusa de su incompetencia como justificaci贸n de lo que est谩 pasando.
Todos los ciudadanos conocen lo que viene sucediendo desde hace dos a帽os en Medina del Campo, regida por un alcalde con aires de dictador donde cualquiera que ose llevarle la contraria se convierte en el punto de mira de sus iras. S贸lo admite en su corte fara贸nica a 聽aqu茅llos que le halagan y le disculpan su dejadez con los asuntos de los ciudadanos y con los ciudadanos mismos.
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