J. Solana.- Parachoques, restos de puertas y, en general, todo tipo de elementos plásticos y metálicos de vehículos, además de alguna que otra llanta, configuran un nuevo vertedero incontrolado en las inmediaciones del Camino de San Cristóbal, en una pequeña parcela anexa a varias naves y ubicada detrás de dos grandes establecimientos comerciales de carácter alimenticio.Tras la ruptura de la valla, acaecida en los últimos quince días, ya que el vertedero comenzó a generarse hace más de un mes, han aparecido también cascotes propios de pequeñas obras de reparación doméstica.
Según aseguró el concejal de Urbanismo, Javier Rodríguez Herranz, los servicios municipales, tanto de Policía como de Inspección de Obras, “no han detectado dicho vertedero”, si bien aseguró que iba a dar de forma inminente las órdenes oportunas “para localizarlo y saber quién es su propietario, a efectos de solicitar autorización para entrar en la parcela y realizar las labores de limpieza”.




























