J. Solana.- Con un calor de rigor y un sol de justicia, sólo dos toros de los 6 que componían el encierro celebrado hoy en Olmedo, con motivo de la onomástica de la patrona Nuestra Señora de la Soterraña, llegaron al coso taurino, teniendo que ser anestesiados otros dos y encerrados en la dehesa los dos restantes.
A resaltar algunas caídas protagonizadas por los caballistas, y la muerte de un caballo, al que uno de los astados alcanzó, extrayéndole la masa intestinal que arrastró el equino por los surcos del campo durante varios minutos.
Más información en “La Voz” del próximo sábado




























octubre 12th, 2009 - 20:12
Parece que en todos los sitios “cuecen habas”. Parecía que sólo en Medina no entreban los toros y que los caballistas se entretenían con ellos “adrede” para jugar y pasarlo bien. Debe ser la tónica general de los pueblos de la comarca.También los demás tienen derecho a divertirse ¿O no?, dirán los caballistas y así pasa lo que pasa, cuando se cansan o el toro está para el arrastre, que venga la Guardia Civil y que lo anestesie. Vamos, lo de siempre. Saludos.