Javier Solana.- El Plano de la Mancomunidad “La Muralla”, presidido por el popular José Emilio Escudero García (PP), dio el sábado un ultimatum al Ayuntamiento de Valdestillas para “solicitar” el pago de 101.000 euros que el mismo adeuda a dicha mancomunidad, en concepto de recogida de basuras.
Valdestillas viene arrastrando desde hace años una deuda con “La Muralla”, encargada de gestionar la recogida de basuras en Olmedo y pueblos de su alfoz, además de Matapozuelos y Valdestillas, que en la actualidad asciende a la cantidad indicada. Por ello, el ayuntamiento de Valdestillas, que preside el popular Julio Fernández Tomé, ya ha sido requerido en numerosas ocasiones para proceder a dicho pago, sin que hasta el momento haya satisfecho las exigencias de la Mancomunidad. Una circunstancia que “La Muralla” pretende atajar de forma definitiva al objeto de evitar mayores complicaciones, ya que, por el sistema de concesión administrativa, es la empresa Cespa la que realiza la recogida de basuras en los pueblos que configuran el ente supramunicipal y los pagos a dicha empresa deben realizarse de forma regular.
Una de las alternativas que “La Muralla” ofreció a Valdestillas para evitar su expulsión de la Mancomunidad, además de satisfacer la deuda actual, fue que el Ayuntamiento valdestillano transfiera el cobro del padrón de recibos domiciliarios de recogida de basuras para que el ente supramunicipal, bien de forma directa o a través del Servicio Provincial de Recaudación, REVAL, realice los cobros pertinentes y evite que las cantidades recaudadas por tal concepto puedan desviarse para sufragar otras necesidades del Ayuntamiento valdestillano, siempre traído y llevado, por deudas de diversa índole.
En el caso de no atender los requerimientos, “La Muralla” expulsaría a de su seno a Valdestillas cuyo Ayuntamiento debería realizar la recogida de los residuos domiciliarios por su propia cuenta, con el agravante de carecer de maquinaria y camiones para tal fin, así como de planta de transferencia o depósito para acopiar las basuras y transportarlas posteriormente a alguna de las plantas de recogida existentes.
“Se acabaron los paternalismos franquistas”
“Se acabaron los paternalismos franquistas”. Así se arrancó el alcalde de Valdestillas, que no concurrió el sábado al Pleno de la Mancomunidad, para asegurar que la deuda tiene que pagarla quien la contrae: “los vecinos y no el Ayuntamiento”.
Un aserto que podría convertirse en una subida del 100 por 100 de la Tasa de Recogida de Basuras de la localidad para satisfacer los pagos de la Mancomunidad. Y es que la deuda, según aseguró Fernández Tomé, es imputable al “desfase” existente entre lo que recauda el Ayuntamiento por la recogida de basuras y la cantidad que el mismo debe abonar a la Mancomunidad. Un desfase que, según pudo saber este semanario, sería de unos 3.500 euros mensuales y que no justifica en modo alguno la deuda acumulada por Valdestillas desde su ingreso en “La Muralla”. Si bien el Ayuntamiento, según aseguró el regidor, tuvo que hacer frente a unos gastos iniciales que los otros pueblos mancomunados ya había satisfecho, en concepto de compra de maquinaria y gastos diversos, “porque el PSOE no creyó oportuno en su día el ingreso de Valdestillas en la Mancomunidad”, dijo, no sin antes añadir que “La Muralla tiene más razón que un santo”.
Deuda histórica y dimisión
El Ayuntamiento de Valdestillas, según el propio, Tomé, que ostenta la alcaldía en nombre y representación del Partido Popular desde 1999, ha arrastrado durante años una “deuda histórica”, en alusión a los problemas que en otros tiempos plantearon las viviendas de “El Prado” y la concesionaria del suministro de Electricidad “Anselmo León”, que llegó incluso, bajo el mandato de Tomé, a cortar el suministro eléctrico a la Casa Consistorial.
Las dificultades económicas del Ayuntamiento se incrementaron a consecuencia de la Sociedad Municipal de la Vivienda, que propinó bajo el mandato de Tomé un nuevo escándalo; un cobro “forzado” de “La Muralla”, que en plenas fiestas suspendió la recogida de basuras; y la sentencia Judicial que obliga al Ayuntamiento a satisfacer una deuda, aún no abonada y en vísperas de ejecución de embargo, a la Constructora “Enricar”, por importe aproximado de 320.000 euros, costas judiciales e intereses incluídos.




























